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Hay muchos supuestos maestros y "expertos" en feng shui clásico que demuestran total ignorancia y desprecio por el verdadero feng shui clásico, el feng shui tradicional o el feng shui auténtico. En nombre del feng shui clásico urden ficciones que no tienen nada que ver con el verdadero feng shui clásico. Uno de los inventos más irresponsables e ignorantes del feng shui clásico, o feng shui auténtico, es el rechazo de los espejos bagua, los amuletos y las curas del feng shui tradicional y del feng shui clásico como si fueran ignorancia y superstición. Eso es ridículo... los ignorantes son ellos...
TALISMANES, CURAS Y OBJETOS DE PODER
¿Es supersticioso usar espejos Bagua, carillones y ranitas de tres patas?
EL RECHAZO DE SUS CURAS Y TALISMANES ES RECHAZO DE SU TRADICION

El feng shui, como toda práctica cultural tradicional, está dotado de una vasta cantidad de objetos simbólicos, talismanes, curas trascendentales, imágenes, efigies y figurillas sagradas, y en general de todo tipo de objetos 'mágicos', 'rituales' y 'de poder'. Quienquiera que visite China o los barrios chinos de ultramar encontrará tales objetos en todos lados - desde hogares campesinos hasta tiendas y restaurantes.

Sin embargo, esos objetos despiertan mucha suspicacia en la mentalidad occidental. Son vistos como 'fetiches y brujerías' sin recordar que nuestra propia cultura también está dotada de un sinfin de objetos fuertes y simbólicos, sin que ello signifique superstición u oscurantismo.

Paradojalmente, es en nombre del propio 'feng shui clásico' que se condena esos objetos, como los espejos, las ranitas de tres patas, los dragones, etc... aduciendo que no tendrían ningún rol en el auténtico feng shui. Por ejemplo (de boca de uno de los líderes de la corriente norteamericana del "Feng Shui Clásico"):

'Los practicantes de pseudo-feng shui son adictos al uso de espejos, carillones, flautas, sobrecitos rojos y otras cosas inútiles para 'mejorar' el chi de una casa.' (Joseph Yu, 'Feng shui y pseudo feng shui').

Fuera de ser falso lo que afirma, esta persona está tratando de imponernos un criterio moderno, utilitario y funcional, donde todo lo que apele a la dimensión espiritual o ritual es condenado como 'inútil'. Está tratando de purgar y occidentalizar el feng shui y su pensamiento original, y es casi una burla que lo haga en nombre del feng shui 'clásico'. Porque tanto para los clásicos chinos, como para los auténticos practicantes de feng shui, como para toda la cultura tradicional china, a través de incontables generaciones, cosas como las flautas, los carillones, los espejos y los sobrecitos rojos han sido objetos reverenciados e importantísimos.

Esta sección estará dedicada, entonces, a informar sobre el verdadero e importantísimo papel de los objetos fuertes, curas y talismanes, en el feng shui tradicional y en los clásicos del feng shui.


EL PAPEL CLASICO DE LOS ESPEJOS EN EL FENG SHUI

En los esfuerzos modernizadores del feng shui se suele rechazar estridentemente el uso de espejos como una 'superstición.' Un ejemplo:

El espejo bagua es el más inutil de los utensilios de feng shui. Uno de esos espejos colgado en la puerta simplemente nos informa que el dueño de casa es ignorante y supersticioso. (Joseph Yu, 'Una visión moderna del feng shui')

Esto es otro intento de hacer una purga y una 'modernización' del feng shui, que ni siquiera intenta ocultar su desprecio por la tradición original, ya que China y los barrios chinos de ultramar están llenos de espejos bagua. Y la paradoja es que viene de parte de alguien que se dice defensor del 'Feng Shui Clásico.' Porque no se puede sostener esa visión 'moderna' y una visión clásica del feng shui simultáneamente, ya que ambas son completamente incompatibles. El tema de los espejos lo demuestra claramente, porque los espejos - y entre ellos los célebres espejos bagua - han ocupado desde siempre, por 3.000 años o más, un lugar venerado y de primera magnitud en el pensamiento clásico chino y en el feng shui.

Ese papel central de los espejos en el feng shui, surge de la doctrina fundamental del pensamiento clásico chino (repetida por todos los clásicos, y también burlonamente rechazada por la persona arriba citada), y que es la de las correspondencias estrictas entre el cielo y la humanidad, donde el ideal de conducta humana debe aspirar a ser un reflejo perfecto de la conducta del cielo, es decir debemos aspirar a reflejar el cielo con la nitidez de un espejo.

'El cielo ve y oye tal como vemos y oímos nosotros. El cielo aprueba o aterroriza tal como nosotros aprobamos o inspiramos terror. Así de estrecha es la conexión entre el mundo de arriba y el mundo de abajo. ¡Así de reverentes deben ser los gobernantes!' (Shu jing, Libro de la historia, 2100 AC, II, IV, 3)

El feng shui busca armonizar la conducta del hombre por los ciclos energéticos del cielo, lo que significa armonizar los movimientos del Yin y el Yang. Ya en el siglo 3 antes de Cristo, durante la dinastía Hang, los chinos habían observado la conducta muy especial que diversos tipos de espejos tienen por el día y delante del sol (que es Yang, cálido, luminoso) y por la noche y delante de la luna (que es Yin, fría, oscura). Habían notado que los espejos cóncavos, expuestos al sol, podían encender fuego; y que los espejos planos expuestos a la noche y a la luna, condensaban rocío, es decir producían agua. Como dice uno de los clásicos más importantes de ese tiempo, el Huainanzi, de la dinastía Han temprana:

'El sol preside sobre el Yang. … La luna es el fundamento del Yin. Por lo tanto, cuando el espejo candente [cóncavo] ve el sol, enciende la yesca y produce el fuego. Cuando el espejo plano ve a la luna, se humedece y produce el agua. ' (Huainanzi, siglo 3 AC, 3b:11)

Esta asociación entre los espejos cóncavos y el sol (Yang), y los espejos planos y la luna (Yin), agregado a su importancia simbólica como objetos capaces de reflejar perfectamente al cielo y al hombre, es el origen de la importancia que han tenido siempre en el feng shui, desde los tiempos más antiguos, los espejos bagua cóncavos y planos, como armonizadores del Yin y del Yang y como talismanes protectores espirituales.

©Dr Enzo Cozzi PhD, University of London, Escuela Chilena de Feng Shui, 2002

LOS ESPEJOS: TALISMANES SAGRADOS en el FENG SHUI

Desde la época del Huainanzi (200 años AC) y por alrededor de mil años más, todos los antecesores de los modernos compases Luo Pan (la herramienta ancestral del feng shui) eran espejos. Fue solo recién con la paulatina introducción de la brújula moderna, a partir del siglo 13 D.C., que se empezaron a separar los compases adivinatorios de los espejos bagua. Hasta entonces, habían sido una sola y la misma cosa.

Prueba de esto es que los compases adivinatorios mas antiguos que se conservan intactos, por ejemplo los de la dinastía Tang (entre el 620 y 900 D.C.), son todos espejos bagua. En el museo Americano de Historia Natural hay uno de esos espejos bagua, que tiene los cuatro animales celestiales (tortuga, ave roja, tigre y el dragón), los ocho trigramas de I ching (relacionados con los cinco elementos) y las 28 mansiones lunares. Ese espejo ostenta la siguiente inscripción, que nos deja muy clara la actitud reverencial de los antiguos chinos hacia los espejos bagua:

'Este espejo tiene la virtud de Chhang Keng (una constelación) y la esencia del tigre blanco. Contiene los dones del Yin y el Yang, la misteriosa espiritualidad de las montañas y los ríos. Observa los movimientos del cielo y la tranquilidad de la tierra, exhibe los 8 trigramas y los 5 elementos. Ninguno de los cien seres espirituales puede ocultarle la cara. Ninguna de las miles de cosas puede evitar que la refleje. Quien posea y venere este espejo tendrá buena fortuna y logrará el supremo reconocimiento' (J. Needham, Ciencia y civilización china, volumen sobre astronomía)

Ese es el verdadero lugar, espiritual y energético, que ocupan los espejos bagua en el verdadero feng shui clásico. Un lugar reverenciado y de primera magnitud.

©Dr Enzo Cozzi PhD, University of London, Escuela Chilena de Feng Shui, 2002

LAS RANITAS DE TRES PATAS

Otro de los objetos vilipendiados por la corriente norteamericana del 'Feng Shui Clásico' es la ranita de tres patas, que se usa para incentivar la prosperidad. Sostienen que la ranita de tres patas no tendría nada que ver con el verdadero feng shui, acusando a quienes las usan de ignorantes y supersticiosos, y a quienes las ofrecen de 'comerciantes'.

Pero es fácil demostrar que esa no es más que otra maniobra adulteradora del feng shui, para purgarle sus contenidos rituales y sus talismanes, haciéndolo supuestamente más 'aceptable' para el paladar occidental. Pero con eso sólo se lo priva de su eficacia. Porque se puede probar que la ranita de tres patas tiene uno de los linajes más antiguos y venerados en la cultura china y uno de sus talismanes más efectivos. Tanto la ranita de tres patas como sus antecesores han estado vinculados al fomento de la prosperidad y a la devoción por los ancestros, comprobadamente por lo menos, desde la dinastía Shang (1700 años antes de Cristo) y con seguridad desde mucho antes aún. Y hasta el día de hoy millones de esas ranitas adornan los altares de los ancestros, orientadas hacia el este y el sol de la mañana en los hogares chinos...

¿De dónde proviene la ranita de tres patas?

Sus orígenes se remontan al jarro ritual de tres patas en forma de trípode, que es el tipo más antiguo y más universal de recipiente de vino y de alimento para uso devocional y para el culto a los antepasados. Las tres patas lo relacionan obviamente con recipientes rituales importantísmos del culto al vino y la adivinación en otras culturas, como la griega, donde el recipiente de la ofrenda a Dionisio, sobre el cual adivinaba la famosa pitonisa de Delfos es también una forma de trípode.

Pero hay más: el valor ceremonial y adivinatorio del recipiente con forma de trípode para la cultura china arcaica, está relacionado con la unión de los tres mundos: tierra, cielo y humanidad. El más antiguo chamán o brujo adivinador, al intoxicarse con vino podía 'viajar' 'volar' como un ave y oficiar así de intermediario entre la tierra y el cielo, para comprender el futuro y el destino, y también hacer de intermediario entre el pasado (los ancestros), el presente y el futuro. De ahí proviene su forma de ave (cuyas patas también tienen tres dedos). Y de ahí proviene que hasta el día de hoy los talismanes de tres patas, ya sean recipientes, ranas, dragones, tortugas o combinaciones de ellas, se colocan en la dirección del trigrama del Viento (XUN) en el bagua.

Eso ocurre porque el trípode también está relacionado con los 8 trigramas de I Ching, los conjuntos de tres líneas que forman la base de su ancestral sistema adivinatorio, y a través de eso el trípode se relaciona con los nueve casilleros del bagua (los ocho trigramas inscritos en su periferia más el casillero central de la tierra).

A todo lo anterior, la ranita de tres patas une el hecho de que en su ciclo vital se metamorfosea, es decir cambia, transformándose de un ser acuático a un ser terrestre que le canta al cielo, y que es además extremadamente fecundo, simbolizando así también la unión de los tres mundos y atrayendo la salud, el bienestar familiar y la prosperidad.

Quienes rechazan la ranita de tres patas rechazan lo más importante, lo más sabio e inteligente de la tradición china, y privan así al feng shui de gran parte de su ancestral poder y eficacia en cuanto al fomento de la salud y la prosperidad.

(En las imagenes de la derecha se pueden ver jarros rituales de tres patas, algunos con forma animal, antecesores de la moderna ranita de tres patas, que datan de las dinastías Shang y Zhou - 1700 a 700 AC aprox.)

©Dr Enzo Cozzi PhD, University of London, Escuela Chilena de Feng Shui, 2002

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